¿Cómo usar las afirmaciones para crear nuestros hábitos?

Hace dos semanas publicamos un artículo con una serie de recomendaciones sobre cómo usar las afirmaciones para crear nuestros hábitos. En él explicábamos porqué algunas veces funcionan las afirmaciones que nos creamos y otras no. Y comenzamos dando dos recomendaciones. Si te lo perdiste o quieres volver a leerlo pica AQUÍ.

Hoy queremos darte 4 recomendaciones más adicionales a las que ya te dimos en la primera parte de este post.  Si quieres volver a leer el artículo anterior pica aqui.

Identifica la creencia inconsciente que se opone:

Pon atención a que te pasa cuando repites o dices la afirmación: si realmente te la estás creyendo, o si surge una afirmación, creencia o verdad contraria.

Si esto fuera el caso ubica esta creencia contraria. Esa es posiblemente la afirmación sostenida por tu sistema de creencias heredado y aprendido. El primer paso, que es el darte cuenta, ya lo has hecho.

Un ejercicio que puedes hacer ahora para simbólicamente sacarlo de ti, es escribir la creencia en un papel, sostenerlo con las manos y dialogar con ella como si fuera una persona viva. En este diálogo déjate llevar y observa si puedes ubicar el origen de esta creencia y como te ha beneficiado en el pasado tener esta creencia, cuál ha sido la parte beneficiosa para ti, porqué y para que te ha servido.

Siempre hay algo beneficioso de otra manera no la hubieras integrado. Reconócela y dale las gracias y a continuación dile que ya no la necesitas más. Que eliges continuar sin ella. Sin enfado, desde el agradecimiento. Ahora rompe el papel y aléjalo de ti con la intención que lo estas sacando de ti, que ya no forma parte de la realidad que has elegido para tí.

Practica la atención plena:

No es fácil controlar la mente inconsciente y entre otras cosas porque está fuera del alcance de la mente consciente. Sin embargo si queremos realmente hacer un cambio, si hay algo que podemos hacer, y es prestarle más atención a todos esos pensamientos, afirmaciones y decretos que nos decimos continuamente. Solo así vamos a poder limpiarlos y transformarlos en otros que realmente vayan en la dirección de las afirmaciones elegidas.

Pon atención durante el día a todas esas emociones y afirmaciones que te dices inconscientemente y que no van en la dirección elegida. Este habilidad de aplicar la conciencia plena a diario en cualquier momento del día no es fácil para quien nunca lo ha practicado, pero si es posible y cuanto más la practiques más fácil será. Es como un músculo, hay que entrenarlo a diario y pronto notarás la diferencia.

Las prácticas de la meditación y el yoga ayudan a incrementar este nivel de conciencia y esta habilidad. A medida que practiques te será cada vez más y más fácil.

Se trata entonces de que cuando te pesques diciendote una de estas creencias o afirmaciones que no te sirven ni te benefician, que no solo la identifiques sino que también que la observes y la dejes marchar, sin luchar con ella ni tampoco evitarla a la fuerza, solo déjala ir.

Un truco para ellos es decirte a ti mismo: «Gracias por compartirme esta creencia. Pero yo ahora elijo tener esta otra que me viene mejor» y la dejas ir marchar. Elige que otra creencia deseas tener en substitución y repítetelo tantas veces te haga falta. Si tienes tiempo también puedes hacer el ejercicio simbólico que te mostramos en el punto anterior.

También te recomendamos nuestros curso de 21 días para crearte un hábito de meditación donde descubrirás de manera sencilla diferentes métodos tanto formales como informarles. La meditación de atención plena es una herramienta efectiva para identificar patrones de pensamiento y creencias. Te permite identificar cuales te benefician y cuales no, aceptar lo que somos y desde allí cambiar y direccionarnos hacia donde elegimos ir.

Elige las palabras:

Es importante que elijas las palabras y que si tomas una afirmación de otro la adaptes a ti para que sea una afirmación que realmente a ti te sugiera el efecto deseado.

También te recomendamos que sea en presente y no incluir palabras negativas. Además, que verifiques muy bien las palabras y expresiones escogidas. P. ej: si dices «adelgazo 3 kilos», la información que le estas dando a tu mente es que estas continuamente engordando para poder volver adelgazar, justo lo contrario de lo que realmente has decidido para tí. En este caso sería adecuado decir «peso 58 kilos y me siento en mi peso ideal».

Por norma general te recomendamos que evites las palabras como «quiero» o «deseo» y las substituyas por «elijo» o «decido». Cada palabra tiene su propio poder. Todas las palabras tienen la capacidad de  ponernos en un estado energético-emocional o en otro. Por ejemplo, no es lo mismo decir «yo elijo esto para mi vida» que decir «yo quiero esta para mi vida». «Elegir» nos responsabiliza al tiempo que nos empodera. «Querer» puede que nos ponga en un lugar de carencia y de apego que nos debilite en vez de empoderarnos.

Haz tu mismo la prueba repitiendo tu afirmación en estas diferentes versiones y pon atención al estado emocional que te causa cada una de ellas. Siente las palabras y elije las que mejor te hacen sentir, las que te empoderan.

Tambien te aconsejamos que vayas a la acción de justo lo que deseas, sin merodear con expresiones como «voy a intentar», «estoy pensando en», etc. Por ejemplo, en vez de «voy a intentar adelgazar y  pesar 58 kilos» simplemente di «peso 58 kilos». Otra versión que a mi me funciona es decir la afirmación en forma de pregunta. Por ejemplo ¿porque peso 58 kilos?. Este formato me ayuda especialmente con afirmaciones que realmente no termino de creerme. Al convertirlas en pregunta, noto como mi mente en vez de rechazarla busca evidencias para dar confirmación a mi pregunta.

Toma acciones concretas y cuantas más mejor:

Con las recomendaciones habrás puesto dirección y foco. También habrás logrado identificar creencias y patrones que no te ayudan y reprogramarte a nivel consciente y a nivel emocional.

Ahora se trata de dar respuesta a tu cuerpo físico por medio de actitudes y acciones que vayan en la dirección de la afirmación y no precisamente en la dirección de la creencia inconsciente.

Acciones concretas, cuantas más mejor, por pequeñas que sean, tu inconsciente irá asimilando que efectivamente esta nueva manera de actuar no es peligrosa y es otra vía a tomar.

Esperamos que estas recomendaciones te hayan sido interesantes y prácticas. Sin embargo sabemos que hay otras muchas más. Si tienes alguna otra idea o truco no dudes en compartirlo con nosotros a través de nuestras redes sociales. Gracias de antemano.

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