El secreto de una vida saludable

Cuando hablamos de una vida saludable, muchos de nosotros nos vamos a la parte física de nuestra existencia, especialmente el buen trato al cuerpo: comer bien, descansar bien, hacer ejercicio físico, etc.

Sin embargo llevar una vida saludable en muchas culturas ancestrales conlleva tener en cuenta algo más que la dimensión física. En estas culturas se suele vivir de manera holística integrando todas las dimensiones del hombre y la vida.

En esta relación me surge el concepto de salud de algunas comunidades indígenas de América y quizás de otras regiones del mundo. Según he aprendido de otros que también han aprendido de otros y siguiendo una cultura de transmisión oral me ha llegado a mí, en estas comunidades el concepto de salud es un concepto holístico que abarca varias aspectos del ser humano y de su entorno.

En primer lugar abarca al individuo en todas sus dimensiones, es decir, no solo la del cuerpo físico sino también la del cuerpo energético o emocional, psíquico o mental y espiritual. En estas culturas asumen que todas estas partes están íntimamente ligadas y entrelazadas y las considera como partes de un todo. 

La enfermedad física a veces se toma como una manifestación de un desorden previo en alguna de las otras dimensiones más sutiles, como puede ser la mental o emocional. Así la solución a la enfermedad no solo está en su manifestación física sino también en las otras dimensiones. También la prevención de la misma. Por lo tanto cuanto más armoniosos y saludables sean nuestras pensamientos y emociones más armonioso y saludable serán también nuestra salud física. Prestar atención a lo que nos decimos y sentimos y cambiar aquello que nos aflige por otros pensamientos y emociones afines es un camino seguro al bienestar y a la salud.

La segunda dimensión que contemplan es la dimensión de la familia y la comunidad. En estas culturas el concepto familia por un lado se expande a la comunidad. Esto conlleva que la frontera entre familia y comunidad es muy débil y fácilmente traspasable más allá de la relación sanguínea real. 

Así mismo entienden que la harmonía y la reciprocidad de las relaciones entre el individuo y su comunidad influye directamente en la salud propia y la del entorno en el que vivimos. Por lo tanto, difícilmente una persona podrá tener una vida saludable y armoniosa, si en la comunidad en la que reside no se viven en estos mismos términos. Por la propia osmosis, ambas realidades terminan influenciándose recíprocamente. Es por ello por lo que para todo individuo la salud de la familia y de la comunidad en la que vive, es tan importante como la propia. La contribución del individuo a su comunidad es un valor alto y que se vive con gran naturalidad y generosidad.

Y por último, la tercera dimension qué contemplan, es la de la relación con la propia naturaleza entendiendo al ser humano como parte íntegra e indivisible de ella. Es por ello que entienden que el uso equilibrado y sostenible de los medios naturales es una manera de mantenerse a uno mismo sano y equilibrado. Es decir, no existe la división entre humano y naturaleza como la entendemos en paradigmas occidentales. Para ellos se trata de “un todo” integrado y la naturaleza como parte de la tierra una gran madre proveedora de todo tipo de sustento, no solo material sino también energético y espiritual.

De acuerdo a este concepto, la noción de “integración” saludable del ser humano en todas sus dimensiones contribuye a la propia salud individual. Por el contrario, sentirnos “separados” de partes de nosotros mismos, de nuestra comunidad y entorno natural tendrían un efecto contrario. 

Te animo a pensar en tu salud propia con esta mirada más integradora del ser humano y que descubras que otras partes podrías mejorar o cambiar en tu camino a llevar una vida más saludable, completa y feliz más allá de tu propio cuerpo. 

Para ello toma una hoja de papel y divídela en tres columnas. Asigna cada una de las tres dimensiones a una de las columnas. Escribe primero en cada dimensión que es aquello que te falta o aquello que te sobra por exceso. Cuando termines escribe ahora como podrías balancear o cambiar eso que te falta o sobra por exceso y que acciones puedes tomar para lograr ese cambio y vivir en armonía. 

La toma de conciencia es un primer paso. Ahora te toca ponerte en acción.  

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