Sumak Kawsay

Cada vez resulta más importante abrirse al conocimiento de otros paradigmas y cosmpovisiones que nos ayuden a expandir nuestro entendimiento y concepto de la vida y de esta manera llegar a modelos de vida más armoniosos y que quizás nos ayuden a resolver nuestros conflictos actuales, ya sean a nivel individual como en relación con otros aspectos de nuestra vida. En este sentido me llama mucho la atención el concepto de Sumak Kawsay. 

Sumak Kawsay es una palabra quechua que a menudo se traduce como “buen vivir” y representa un principio que se ha mantenido presente en muchas comunidades indígenas andinas.

Pero Sumak Kawsay en realidad incluye otros principios diferentes a lo que en occidente entendemos por “buen vivir” .

Sumak significa lo ideal, lo hermoso, lo bueno. Y Kawsay es la vida en realización permanente, la existencia en movimiento. Sumak Kawsay seria por tanto una vida o existencia en plenitud, armonía y equilibrio y no solo en relación a las dimensiones humanas, tanto individual como colectiva, sino también en relación a la naturaleza.

El concepto de buena vida de occidente y el buen vivir de estas culturas indígenas presentan por tanto importantes diferencias. 

En occidente, hasta ahora y por términos generales, la buena vida se concibe desligada del mundo natural y se orienta más a lo que es la vida en ciudad. Solemos separar ambos mundos, y en esta separación, la Naturaleza queda relegada a un recurso mas para ser usado. Se la pone a plena disposición y servicio del hombre. Adicionalmente el buen vivir occidental se vincula a un estilo de vida más ocioso y/o contemplativo que realmente laborioso. Se asocia a una búsqueda de la satisfacción y placer permanente, individual y materialista, a la comodidad y a la prosperidad económica más que al trabajo o a una dedicación laboriosa. 

“Nosotros diferenciamos vivir mejor de Vivir Bien. La modernidad, el desarrollo, el progreso occidental, motivan el vivir mejor, que tiene una connotación de tener más, de ahorrar más, de acaparar más bienes materiales… Es un sistema de competencia entre seres, entre pueblos… Si antes el principio era «pienso, luego existo», ahora la premisa de Occidente, de la modernidad, es «compito, luego existo»» Fernando Huanacuni Mamani

Por el contrario, el Sumak Kawsay está íntimamente relacionado con otro principio andino que es el de la reciprocidad y el equilibrio en el dar y el recibir en cualquier tipo de relación. Es decir, la manera de lograr el Sumak Kawsay para estas culturas pasa por reconocer y valorar la complementariedad que postula que todos los seres que viven se complementan unos a otros. No es individualista.

Esta principio de reciprocidad en la relación conlleva poder reconocer nuestro propio valor y ponerlo al servicios de la comunidad. En estas comunidades se reconoce como “adulto” aquellos que realmente tienen la capacidad y habilidad de contribuir no solo a su propio bienestar sino al de la comunidad y su entorno. Solo los individuos no capacitados como los niños quedan excentos. Así el Sumak Kawsay  si incluye la noción de trabajo y además en un entorno comunitario. El apoyo mutuo, la solidaridad y la colaboración colectiva son parte inherente de una vida armoniosa y equilibrada de acuerdo a este principio. Y además establece además otros preceptos que facilitan este equilibrio comunitario como es priorizar la vida, los acuerdos en consenso, respetar las diferencias, escuchar a los mayores, no robar ni mentir, equidad sin exclusion, etc.

Este concepto de reciprocidad y complementariedad se expande también a la  Naturaleza, a la relación que tenemos con el entorno y al uso que hacemos de los recursos. La Naturaleza tampoco se ve cómo algo separado sino es parte de un todo con la comunidad y el individuo. Y en este propósito de mantener el equilibrio entre el dar y el recibir con ella se fomenta un uso armonioso con el medioambiente y el entorno del que no solo tomamos sino también damos.

El concepto del buen vivir andino o Sumak Kawsay propone pues una relación con nosotros mismos, con nuestra comunidad y con la naturaleza diferente a la que estamos acostumbrados en occidente. Quizás haya llegado el momento de probar otros modelos que mejoren nuestro paradigma actual y esta propuesta de cuidar y criar la vida, en comunidad y con la naturaleza puede ser uno de ellos.

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